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Guantes para los días cálidos

Los dedos quedan libres y la palma lleva acolchado.

El acolchado es la verdadera razón para llevarlos. Se sitúa sobre el nervio de la base de la palma y evita el hormigueo que aparece en distancias largas. A eso se suma la protección en una caída, en la que la palma es lo primero que toca el suelo.

El dorso es de malla fina, para que la mano no se acalore.

Sobre el ajuste: un guante de ciclismo queda ajustado. Si queda suelto, el acolchado se desplaza y deja de estar en el punto donde debe actuar.